Estamos viendo con sorpresa e indignación las idas y vueltas de funcionarios del Gobierno Municipal con respecto al tema de la estabilización laboral de los compañeros temporarios.
Primero, observamos la declaración del Intendente donde manifiesta que él es el primer empleado temporario, haciendo uso de un recurso que estamos observando con preocupación desde los reclamos salariales del segundo semestre de 2007: apelar a frases hechas y chicanas para intentar direccionar a la opinión pública en contra de los trabajadores municipales.
Cualquiera que haya leído dos páginas de un tratado de teoría política sabe que en una democracia el estatus de los funcionarios públicos electos y el de los empleados que conforman la burocracia estatal son completamente diferentes: mientras los primeros duran en sus funciones el tiempo por el cual han sido votados por el pueblo, los otros son asalariados cuyo vínculo con su empleador se ciñe a lo que señale la Ley correspondiente, que en el caso de los trabajadores municipales de la Provincia de Buenos Aires se trata de la Ley provincial 11.757.
En tal sentido, resultan alarmantes las expresiones de la Secretaria de Gobierno quien echando por tierra lo señalado por el Artículo 7º de la mencionada Ley, pretende eternizar la inestabilidad laboral de los compañeros temporarios apelando a vaguedades tales como que el vínculo laboral tendrá vigencia de acuerdo con “la necesidad que haya definido la contratación”, con lo cual dichos empleados quedan en una situación tal que, ante problemas presupuestarios o de otro tipo, pueda por arte de magia desaparecer la necesidad y, así, su puesto de trabajo.
En el fondo, aunque buena parte de los actuales funcionarios renieguen de los 90, lo que se está aplicando en el Municipio es lisa y llanamente el espíritu que cimentó la flexibilización laboral durante esa década, aún cuando en sus declaraciones expongan con convicción los problemas que las políticas implementadas en dicha época acarrearon para el país.
Desde nuestro espacio siempre se buscó trabajar con espíritu constructivo y evitar todo tipo de diabolizaciones de los funcionarios. Sin embargo, no podemos dejar de manifestarnos ante declaraciones de este tipo.
Por eso solicitamos:
* Apertura de un diálogo para la fijación de un cronograma de pase inmediato a planta permanente de los compañeros temporarios con más de doce meses de antigüedad en el vínculo con el Municipio, en cumplimiento de lo estipulado por el artículo 7º de la Ley Provincial 11.757.
* Generación de un espacio de análisis de la situación de otros compañeros con vínculo laboral precario con la Municipalidad para implementar una política gradual de estabilización. En este sentido, y de manera coherente con lo señalado arriba, nuestro espacio reconoce que en los primeros meses de esta gestión municipal, se implementaron importantes avances a favor de la mejora de la situación laboral de muchos becarios, a través de su designación como temporarios. Hacemos votos para que se retome ese camino.

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