El rumor surgió el pasado 24 de julio y fue confirmado inmediatamente por el titular del Instituto Cultural de la ciudad, Federico Weyland. En aquel momento, el funcionario admitió que el Ejecutivo evaluaba alquilar o comprar el edificio del Cine Plaza.
Después de varios análisis, finalmente, se decidieron por adquirir el inmueble. Este mediodía, ingresó al Concejo Deliberante una nota firmada por el propio Weyland por la cual el Ejecutivo solicita la aprobación del Cuerpo para desembolsar 3 millones de pesos para la transacción.
En la carpeta estaban adosadas las tasaciones de los dueños del cine, del Banco Provincia y un breve resumen al respecto.
Si bien no fue analizado en profundidad, fuentes cercanas al Deliberativo confirmaron que uno de los ediles que primero se enteró de la solicitud se enfureció y calificó el pedido como “un capricho de Breitenstein”. “Si quiere comprarlo, que lo compre él”, se le escuchó decir en los pasillos del Concejo Deliberante.
Vale recordar que cuando surgió la novedad, Weyland aclaró en Frente a Cano que la idea del municipio era la de “recuperar espacios culturales para la ciudad”.
Además, comentó que si bien el lugar hoy en día sólo puede utilizarse como cine, se están evaluando otras alternativas de uso, como teatro, por ejemplo. “La ausencia de lugares para cultura en la ciudad es importante, entonces queremos trabajar en ubicar lugares cómodos”, aseveró en aquel entonces.
Fuente: www.frenteacano.com.ar
Después de varios análisis, finalmente, se decidieron por adquirir el inmueble. Este mediodía, ingresó al Concejo Deliberante una nota firmada por el propio Weyland por la cual el Ejecutivo solicita la aprobación del Cuerpo para desembolsar 3 millones de pesos para la transacción.
En la carpeta estaban adosadas las tasaciones de los dueños del cine, del Banco Provincia y un breve resumen al respecto.
Si bien no fue analizado en profundidad, fuentes cercanas al Deliberativo confirmaron que uno de los ediles que primero se enteró de la solicitud se enfureció y calificó el pedido como “un capricho de Breitenstein”. “Si quiere comprarlo, que lo compre él”, se le escuchó decir en los pasillos del Concejo Deliberante.
Vale recordar que cuando surgió la novedad, Weyland aclaró en Frente a Cano que la idea del municipio era la de “recuperar espacios culturales para la ciudad”.
Además, comentó que si bien el lugar hoy en día sólo puede utilizarse como cine, se están evaluando otras alternativas de uso, como teatro, por ejemplo. “La ausencia de lugares para cultura en la ciudad es importante, entonces queremos trabajar en ubicar lugares cómodos”, aseveró en aquel entonces.
Fuente: www.frenteacano.com.ar

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