A pesar de que ya pasaron tres meses desde que se presentó la denuncia, ni la Fiscalía ni la Municipalidad determinaron aún si, en diciembre último, dos empleados de la delegación Noroeste robaron discos de amolar.
Mientras tanto, ambos agentes, cuyos nombres no se conocen, siguen suspendidos y sin cobrar su sueldo.
"Esos discos circulan por las distintas delegaciones, así que no tenemos en claro qué se sustrajo. Tampoco aparecieron los supuestos testigos. Sólo hay una persona que dice que le dijeron tal cosa", se aclaró en la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2, la repartición judicial que lleva la causa.
La denunciante fue la misma delegada de Noroeste, Mónica Mansilla, quien dijo haber canalizado un reclamo de vecinos del lugar.
Mientras tanto, el Sindicato de Trabajadores Municipales otorga a los empleados una suma en efectivo, para suplir el sueldo que, desde hace meses, no cobran. Así lo admitió el secretario adjunto del gremio, Miguel Agüero, quien agregó que también se puso a disposición de los agentes un abogado, Sebastián Martínez.
"Nosotros procuramos que estas dos personas recobren su trabajo, que las cosas se hagan como corresponde --dijo--. Les gestionamos un defensor e intentamos que el sumario administrativo vaya por el curso que corresponde. Como esto no tiene un sustento definitivo, se les da protección jurídica y legal".
Agüero confirmó que el robo no se ha podido comprobar. "No había un inventario anterior a la llegada de la delegada Mansilla ni uno posterior. Así no se puede demostrar la sustracción", sostuvo.
Además de una causa penal, la denuncia generó un sumario administrativo en la Municipalidad.
Según la declaración de Mansilla, los elementos faltantes fueron entregados a la delegación en 2006 y alguien vio cómo uno de los imputados los vendía en una ferretería.
Ninguno de los agentes involucrados en las pesquisas quiso precisar quiénes son los empleados municipales.
"Estamos viendo si es realidad. No quiero comprometer a nadie. Yo canalicé una inquietud de los vecinos. Los que están con el tema son los de la secretaría de Gobierno.
Yo sólo me hice eco", explicó, oportunamente, Mansilla.
Conocida la noticia, el intendente Cristian Breitenstein dijo, entonces, que "la mayoría de los empleados son muy buenos trabajadores y cumplen su tarea eficazmente. Creo que sí hay un núcleo duro que no comprende que esto es un servicio público y lo usa como herramienta delictiva. Frente a eso... Bueno, hay que aplicar la ley".
Fuente: www.lanueva.com.ar

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