lunes, 14 de septiembre de 2009

Otro año de promesas incumplidas

Pese a los compromisos de principios de año que sucedieron a nuestra lucha por reivindicaciones laborales de fines de 2008, lejos de avanzar hacia mejoras de la situación del personal seguimos estancados.
La política de recursos humanos que intentó llevar adelante la gestión del área desde comienzos de este año, arrancó aplicando recetas propias de lo que podríamos denominar “menemismo tardío”: atacando los problemas a través de medidas adversas al personal en lugar de proponer incentivos. Recordemos los telegramas enviados con la firma del responsable de la Subsecretaría de Coordinación y Gestión Administrativa a muchos compañeros temporarios informando sobre el cese de sus funciones, los cuales pudieron continuar en sus tareas gracias a la movilización de las agrupaciones opositoras a la actual conducción del Sindicato, la que miró el proceso cruzada de brazos.
Hoy, los compromisos que desde hace dos años viene realizando reiteradamente el Ejecutivo de recuperar la carrera municipal, siguen quedando en meras declamaciones para intentar calmar los conflictos gremiales. Ante esto, la conducción del sindicato sigue mirando como si nada tuviera para decir.
No hay designaciones por concurso, no se pagan horas extras atrasadas, se cambian contratos extralaborales por extensiones horarias, a la vez que se acepta descaradamente el ingreso a dedo de amigos del gobierno en carácter de asesores que cobran cifras importantes. La promesa de cambio quedó sólo en eso, en una promesa. Señor Subsecretario de Coordinación: la mejor gestión de una organización como la nuestra se logra junto con los empleados, no en contra de ellos.

Cerrarían el jardín maternal Te Veo Bien.

La Municipalidad habría resuelto en las últimas horas cerrar el jardín maternal Te Veo Bien a partir del próximo ciclo lectivo.
Decisiones de este tipo ya no resultan extrañas, teniendo en cuenta las actitudes que nuestro empleador circunstancial ha tenido con los bahienses en general y los municipales en particular.
Tampoco resulta extraño la genuflexión permanente de nuestros representantes sindicales, adherentes (sin contemplaciones) a cualquier decisión que tome alguno de los integrantes del gobierno municipal.